Acciones - Río Arzobispo

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Acciones

Somos personas adelantando acciones para la mejora de la calidad de vida de todos

Entre las acciones que hemos adelantado desde el 2005, podemos contar acciones de visibilización, de veeduría, de defensa del río y de gestión para la ejecución

 

El plan de acción

Ninguno de nosotros sabía por dónde empezar pero en este espacio la estrategia de acción ciudadana cambió respecto a lo tradicional, intentando hacerlo de manera original. Consistió en citar allí, en esos setenta metros y varias sillas a las autoridades, entidades y personas que responsables del tema, y de manera gradual por la mesa de invitados fueron pasando quienes tienen que ver con la parte política (alcaldía local, ediles), la parte fiscal (contraloría, procuraduría, veeduría, personería), la parte institucional (EAAB, Codensa, Aseo capital, Hospital Chapinero, policía, Integración Social, etc.), la parte religiosa, la parte ciudadana (usted y yo), y se fueron moldeando, repitiendo y depurando diagnósticos, peticiones, proyectos y acciones que han generado compromisos, seguimientos, disgustos, esperanzas y desesperanzas de lo que se puede hacer y, algunas veces, lo que dejan hacer.

 
 

Quebrada La Vieja se convirtió en nuestro principal referente para el trabajo

En el año 2008 nos encontrabamos bastante desanimados debido a la poca receptividad de las entidades y a la ausencia de propuestas de su parte. Varios de nosotros fuimos invitados a una reunión con actores de la cuenca Salitre, de la cual forma parte el río Arzobispo, misma a la queAsistieron varias organizaciones y procesos con influencia en cinco de las localidades de la cuenca. En aquella oportunidad tuvieron presencia dos representantes de la Asociación Vecindario Quebrada La Vieja, Ximena Zambrano y Juanita Robles, quienes insistieron mucho en la invitación a visitar y recorrer la experiencia de la quebrada La Vieja en el sector de Los Rosales.

Como una de las consecuencias de esta reunión y del deseo ciudadano, se había conformado el equipo de participación ciudadana que hoy conocemos como Mesa Interlocal de la Cuenca del Río Salitre, proceso gestado alrededor del compromiso de la ordenación ambiental del territorio con participación ciudadana y, como miembros que siempre hemos sido de este proceso, con ellos acordamos el recorrido que fue bautizado por la Edilesa María Fernanda Rojas como Primera Expedición a La Vieja. Así, un grupo de expedicionarios proveniente de Teusaquillo, Usaquén, Chapinero y Engativá, acompañados por dos funcionarios de la Secretaría Distrital de Ambiente, tuvo como anfitriones a Ximena y Juanita, contando con la guía de Andrés Plazas T., conocedor del lugar y entusiasta de las caminatas por la montaña.

La experiencia superó nuestras expectativas. Pudimos observar de primera mano que SI SE PUEDE. Que la participación ciudadana es definitiva en los procesos de recuperación del entorno y del ambiente. Que las entidades llegarían a apoyar la participación ciudadana y que la participación es la base fundamental para la sostenibilidad de un proyecto de las dimensiones de la recuperación de una quebrada o del río Arzobispo.

Al dar a conocer las impresiones y conclusiones de lo observado en la Primera Expedición, tanto nuestros compañeros de Teusaquillo como los de la Mesa Interlocal solicitaron que hiciésemos ese recorrido de nuevo y vinculáramos a otros actores. En esta oportunidad se nos unieron la Alcaldesa de Chapinero, los funcionarios de la Alcaldía y la Jal de Teusaquillo, así como un buen número de ciudadanos interesados en conocer de cerca la experiencia.

Haber participado en estas dos expediciones infundió un nuevo aire a nuestro trabajo en favor de la mejora de la calidad de vida y fortaleció las posibilidades de hacer participación ciudadana con incidencia, con compromiso y con corresponsabilidad.


 
 

Pero cómo llegamos a ver resultados?

No ha sido fácil. Al presentar nuestros planes y proyectos, los primeros contactos parecían no dar resultados tangibles. Algunos vecinos nos decían que acudiéramos a políticos que nos “ayudaran” pero estamos convencidos que la ciudadanía debe ser escuchada y atendida sin intermediarios.

De esa manera, cuando no recibíamos respuesta de una autoridad, recurríamos a su superior. Fueron muchos los momentos de desaliento porque no ha sido costumbre de las autoridades ceder ante el clamor ciudadano.  

Entre las acciones iniciales podemos reseñar la presentación de quejas y de querellas de diversa índole; entre las más recordadas contamos la que interpusimos para la recuperación de la ronda en la carrera 30.

 
 

Se trató de un proceso largo y casi todo el tiempo con visos desalentadores: primero recurrimos a varias instancias: queja ante la Oficina de Obras de la Alcaldía Local, queja en la EAAB; queja en la Contraloría Distrital; queja en la Defensoría del Espacio Público; queja en la Secretaría Distrital de Ambiente; solicitud de intervención a la Personería Local. Ante ese panorama, junto con 28 ciudadanos vecinos, interpusimos querella ante la Alcaldía Local para que se restituyera el espacio. Todo en vano. Finalmente, interpusimos dos oposiciones a que se concediera licencia de construcción en la Curaduría correspondiente, lo que dio como resultado que los dueños del predio y sus constructores corrieran la cerca que ocupaba el espacio por la traba que les pusieron para la licencia.

 
 
 
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